Mero Cristianismo, Libro 1: Verdad y falsedad como claves para comprender el Universo

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16 febrero 2020

Miles de personas se han convertido o han reforzado su fe leyendo Mero Cristianismo. La respuesta al misterio de la existencia no está en lejanas galaxias. Cómo decía San Agustín, está dentro de nosotros. Esa molesta voz de la conciencia nos dice que hay una ley universal más allá de la materia. El universo conspira hacia la bondad y no podemos librarnos de ello. El Cristianismo explica el propósito de esa Mente Personal que se esconde tras el velo de la realidad.

Prefacio

Lo común del cristianismo

Lewis trata de explicar y defender la creencia que ha sido común a casi todos los cristianos de todos los tiempos. No ofrece ayuda a quienes duden entre dos denominaciones cristianas. Lewis quiere expresar qué es lo que es y era lo que era mucho antes de que yo naciera, me plazca o no.

Si omitimos los puntos en controversia entre cristianos, sólo nos quedará un factor común más alto. Lewis trata en este libro el por qué debemos unirnos los cristianos. La hostilidad ha venido más por parte de personas situadas en las zonas limítrofes. En el centro de cada denominación cristiana hay algo, o Alguien, que, contra cualquier divergencia de creencias, contra cualquier diferencia de temperamento o cualquier recuerdo de mutua persecución, habla con la misma voz.

No es a nosotros a quienes corresponde decir quién, en el sentido más profundo, está o no está más cerca del espíritu de Cristo. Nosotros no vemos en el corazón de los hombres. No podemos juzgar, y, de hecho, se nos ha prohibido juzgar.

El libro es un vestíbulo

Dios no hace esperar a nadie a menos que vea que esperar es bueno para él. Debemos preguntar cuál de las puertas es la verdadera, no la que más os gusta por sus paneles o su pintura. Cuando hayáis llegado a vuestra habitación, sed amables con aquellos que han elegido puertas diferentes y con aquellos que siguen aún en el vestíbulo. Es un libro para los que creen que el hijo de la Virgen es Dios.

1. LA LEY DE LA NATURALEZA HUMANA

Dos ideas en este punto.

  • Los seres humanos del mundo entero tienen esta curiosa idea de que deberían comportarse de una cierta manera, y no pueden librarse de ella.
  • No se comportan de esa manera. Conocen la ley de la naturaleza, y la infringen.

2. ALGUNAS OBJECCIONES

¿Ley moral es un instinto gregario?

Desenmascarando la voz de la conciencia

Sentir un deseo de ayudar es muy diferente de sentir que uno debería ayudar lo quiera o no. Esta cosa que juzga entre dos instintos – ayudar gregario o huir – que decide cuál de ellos debe ser alentado, no puede ser ninguno de esos instintos, es la voz de la conciencia.

La ley moral no es sencillamente uno de nuestros instintos: en esos momentos en que somos más conscientes de la ley moral, ésta normalmente parece decirnos que nos aliemos con el más débil.

La melodía de la bondad o conducta adecuada

No hay tal cosa como impulsos malos o impulsos buenos. Pensad otra vez en un piano. No tiene dos clases de notas, las «correctas» y las «equivocadas». Cada una de las notas es correcta en un momento dado y equivocada en otro. La ley moral no es un instinto ni un conjunto de instintos: es algo que compone una especie de melodía (la melodía que llamamos bondad o conducta adecuada) dirigiendo los instintos.

Lo más peligroso que podéis hacer es tomar cualquier impulso de vuestra propia naturaleza y fijarlo como lo que tenéis que seguir a toda costa.

Podríais pensar que el amor hacia la humanidad en general es algo seguro, pero no lo es. Si dejáis fuera la justicia os encontraréis violando acuerdos y falseando pruebas en un juicio «en nombre de la humanidad», y finalmente os convertiréis en hombres crueles y traidores.

¿Convención social, algo inculcado por educación?

Se da por sentado por error que lo aprendido de los padres o escuela es una convención social pero por ejemplo las matemáticas no son así. Dos razones para decir que pertenece a la misma clase que las matemáticas.

Primera: aunque hay diferencias entre las ideas morales de una época o país y las de otro, las diferencias no son realmente muy grandes. Son las convenciones las que varían porque puede reconocerse una ley universal común a todas.

La segunda ¿Pensáis que la moral de un pueblo es mejor que la de otro? En el momento en que decís que un conjunto de ideas morales puede ser mejor que otro estáis, de hecho, midiendo a ambos por una norma; estáis diciendo que uno de ellos se ajusta más a esa norma que el otro. Esa norma común es la Moral Auténtica. Es decir reconocemos que hay un progreso moral, que es cambiar a mejor.

¿Lo que a cada uno le dé por aprobar?

No tendría sentido decir que un país habría estado más acertado en su aprobación que cualquier otro; no tendría sentido decir que el mundo podría volverse progresivamente mejor o progresivamente peor. Pero existe ese progreso moral entre civilizaciones.

Distinción entre diferencias de creencia y hechos

Por ejemplo, un hombre me dijo: «Hace trescientos años había gente en Inglaterra que quemaba a las brujas. ¿Es eso lo que usted llama la regla de la naturaleza humana o el comportamiento correcto?» No hay progreso moral en el hecho de ejecutarlas cuando se cree que existen. Todos de acuerdo en castigar a quienes asesinaban niños. Aquí no hay diferencia de principio moral; la diferencia es simplemente un asunto de hecho.

3. LA REALIDAD DE LA LEY

A quienes dicen que la gente no es perfecta al quebrantar la ley de lo que está bien o mal

La sola idea de algo como imperfecto, de algo que no es como debería ser, tiene ciertas consecuencias: la piedra o el árbol no resultan convenientes para vuestro interés particular. Lo que nosotros, desde nuestro punto de vista, llamamos un «árbol malo» está obedeciendo las leyes de la naturaleza tanto como un árbol bueno.

La ley de la naturaleza humana os dice lo que los seres humanos deberían hacer y no hacen. En otras palabras, cuando se trata de seres humanos, algo más entra en juego que está más allá y por encima de los hechos en sí. Tenéis los hechos (cómo se comportan los hombres) y también tenéis algo más (cómo deberían comportarse). En el resto del universo no es necesario que haya otra cosa salvo los hechos.

El comportamiento decente

  • En los demás es simplemente el comportamiento que nos resulta útil a nosotros.
  • En nosotros mismos, supongo que es bastante evidente que no significa el comportamiento que compensa: no hacer el amor con una chica que nos gusta.

¿Es el comportamiento decente lo que le compensa a la raza humana?

No se puede tener felicidad o seguridad auténticas excepto en una sociedad en la que todo el mundo juega limpio. Esta es una de las verdades más importantes del mundo. Pero como explicación de por qué nos sentimos como nos sentimos acerca de lo que está bien y lo que está mal se queda corta. Estáis diciendo lo que es verdad, pero no estáis haciendo ningún progreso.

La ley moral, o ley de la naturaleza humana, no es:

  • Un hecho acerca del comportamiento humano.
  • Una mera fantasía, ya que no podemos librarnos de la idea, y la mayoría de las cosas que pensamos y decimos acerca de los hombres quedarían reducidas a un sinsentido si lo hiciéramos.
  • Una manifestación de cómo nos gustaría que los hombres se comportasen para nuestra propia conveniencia, ya que el comportamiento que llamamos malo o injusto no es exactamente el mismo que el comportamiento que nos parece inconveniente, e incluso puede ser el opuesto.

Hay más de una clase de realidad; que, en este caso en particular, hay algo que está más allá y por encima de los hechos ordinarios del comportamiento humano, y que sin embargo es definitivamente real: una ley real, que ninguno de nosotros ha formulado, pero que encontramos que nos presiona.

4. LO QUE YACE DETRÁS DE LA LEY

Hay 3 visiones de la realidad: materialista (ciencia dice que todo se debe al azar), religiosa y evolucionista (Dios new age domesticado de Shaw, fuerza vital)

La ciencia no puede saber el por qué del universo

Si hay un poder controlador fuera del universo, no podría mostrársenos como uno de los hechos dentro del universo… del mismo modo que el arquitecto de una casa no podría ser una pared o una escalera o una chimenea de esa casa. El único modo en que podríamos esperar que se nos mostrase sería dentro de nosotros mismos como una influencia o una orden intentando que nos comportásemos de una cierta manera. Y eso es justamente lo que encontramos dentro de nosotros.

Los hombres se encuentran bajo una ley moral que ellos no hicieron, que no pueden olvidar incluso si lo intentan y que saben que deben obedecer. Lo único que tengo es Algo que dirige el universo, y que aparece en mí como una ley que me urge a hacer el bien y me hace sentirme responsable e incómodo cuando hago el mal.

5. TENEMOS UN MOTIVO PARA ESTAR INQUIETOS

Sabemos que alguien o algo desde más allá del universo material estaba de hecho comunicándose con nosotros. Para los progres que dicen que lo anterior está desfasado, Lewis les dice 3 cosas:

Progresismo es a veces desandar el camino equivocado

Biquipedia – WikipediaImachen:American Progress (John Gast painting).jpg – Biquipedia, a …

A todos nos gusta el progreso. Pero el progreso significa acercarse más al lugar donde se quiere estar. No hay nada de progresista en ser testarudo y negarse a admitir un error. Y creo que si observáis el estado actual del mundo es bastante evidente que la humanidad ha estado cometiendo un gran error. Estamos en el camino equivocado. Y si eso es así, debemos volver atrás. Volver atrás es la manera más rápida de seguir adelante.

La ley moral es prueba de Algo más grande

Esto no se ha convertido todavía exactamente en una charla religiosa. Algo o un Alguien que se encuentra detrás de la ley moral. Lo sabemos por dos razones: el universo bello despiadado y por la ley moral. Esta ley es información confidencial. Se descubre más acerca de Dios a través de la ley moral que a través del universo en general, del mismo modo que se descubre más acerca de un hombre escuchando su conversación que mirando la casa que ha construido.

Dios es «bueno» pero duro a la vez

El universo está intensamente interesado en una conducta correcta… la ley moral es dura como un pedernal. Os dice que hagáis lo correcto y no parece importarle lo doloroso, lo peligroso o lo difícil que resulte esto. Si Dios es como la ley moral, entonces no es blando.

Si de verdad existe una bondad absoluta ésta debe detestar la mayoría de las cosas que hacemos. Nos estamos enemistando todos los días con esa bondad.

El Cristianismo empieza con desaliento pero llega a la verdad

El cristianismo sencillamente no tiene sentido hasta que no os enfrentéis con la clase de hechos que he estado describiendo. El cristianismo le dice a la gente que se arrepienta y les promete perdón. Por lo tanto no tiene, que yo sepa, nada que decir a aquellos que no saben que han hecho algo por lo que deban arrepentirse y que no piensan que necesitan perdón.

Es después de que os habéis dado cuenta de que hay una verdadera ley moral, y un Poder detrás de esa ley, y que habéis infringido esa ley y os habéis puesto a mal con ese Poder… es después de todo esto, y no antes, cuando el cristianismo empieza a hablar. Cuando sabéis que estáis enfermos le haréis caso al médico.

Los cristianos ofrecen una explicación de cómo hemos llegado a nuestro estado actual de odiar la bondad en vez de amarla. Ofrecen una explicación de cómo Dios puede ser una mente impersonal detrás de la ley moral y al mismo tiempo Persona.

No empieza con consuelo: empieza con el desaliento que he estado describiendo, y no sirve de nada pasar al consuelo sin haber pasado antes por el desaliento. En la religión, como en la guerra y todo lo demás, el consuelo es lo único que no se puede obtener buscándolo. Si buscáis la verdad, puede que encontréis el consuelo al final. Si buscáis el consuelo no obtendréis ni el consuelo ni la verdad… sólo palabrería y creencias deseadas para empezar y, al final, desconsuelo.


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